Hablar de sexo…

…nunca es fácil, y digo nunca es fácil porque abrir este blog me costó un huevo y la mitad del otro. ¿A qué me refiero con esto? Bueno, que uno de mis huevos se escondió tan pronto me dije: ¡Voy a abrir un blog de sexo, igual y gano un poco de lana! –Eso me tomó diez minutos: Encontrar un template de wordpress, abrir el blog, generar una base de datos, etcétera. Tan chingonamente lo abrí que me dije–. ¿Qué sigue? –Pues ahora sigue hablar de sexo, pero ¿cómo debo hacerlo? ¿cómo un cerdo? ¿buscar datos interesantes y curiosos? ¿copiar y pegar? ¿o hacer dos o tres posts y luego abandonarlo? Porque hablar de sexo tiene, por lo regular, dos enfoques: O muy cochino o muy fresa. Tan sólo de visitar un par de metroblogs sexosos por ahí y me sentí un poco fuera de lugar. Tan fácil que sería buscar en mi archivo de e-mails aquellos que hablan de picardías, datos chistosos y demás, y haría esta tarea un poco más fácil. Por el contrario, existen los lugares pesados qué de alguna manera mágica y misteriosa, consiguen las fotos, los videos y una publicidad contextual demasiado perversa. Pierde chiste de esa manera.

Así que la propuesta básica, es hablar de sexo “normal”. Es decir, ni aventando el huevo que se me perdió para demostrarles que mis chicharrones truenan o hablar de él como si fuese lo más sagrado del mundo. El tema no es difícil, la gente lo ha hecho así. Hay que romper las barreras para hablarlo, hay que educarse bastante para practicarlo y hay que perder miedo para contemplarlo. Debería ser tratado como una ciencia como las matemáticas, como un arte como la literatura o como un  tema casual de conversación como la política o el futbol. Divertirse con el sexo, y sin abusar, ajem.

Así que espero se diviertan como yo. Procuraré hacerles amena su estancia. La propuesta es discutirlo más que verlo. Hablar, pensar, provocar y promover. Opinar. Es muy importante opinar, porque en estos tiempos es muy fácil saturarnos de información qué se duplica, se copia y al final no dice nada. Pareciera que vivimos la étapa del resumen, donde nos conformamos simplemente con las breves reseñas de lo que vemos, sin investigar y sin confrontar la información que hemos conseguido. Juguemos con la erotomanía, curemos cualquier enfermedad lasciva, rompamos mitos y construyamos una opinión honesta acerca de ese tema que nos ha perseguido durante muchísimo tiempo, nos emociona y nos sonroja.

Bienvenidos, a “Erotomanía”.

Leave a Reply